Hay recetas que no heredé porque no crecí con ellas.
Pero cuando me casé, también heredé una familia, sus tradiciones y las recetas que viven en su mesa y este pan de maíz es una de ellas.
La receta viene de un antiguo libro de cocina dominicana que llegó a las manos de la familia hace muchos años. La abuela de mi esposo se la enseñó a Doña Rosario, mi suegra, quien la ha preparado durante décadas para su familia con sus adaptaciones y ahora me la está enseñando a mí.
Es de esas recetas que aparecen en la mesa sin necesidad de una ocasión especial. La que se sirve junto a una taza de café o un chocolate caliente. La que algunos comen con mantequilla, otros con un pedacito de queso, y que poco a poco se convierte en parte de la rutina familiar.
Con los años pasó de ser una receta que preparaba para sus hijos a convertirse en una que ahora comparte con sus nietos. Mis tres muchachos la conocen bien y les encanta cada vez que la hace.
Creo que eso es justamente lo que más me gusta de esta serie. Entender que las recetas no solamente se heredan de madres a hijas. También se heredan a través de matrimonios, suegras, abuelas, amistades y familias que nos abren espacio en su mesa.
Y aunque esta no es una receta que crecí viendo en mi casa, hoy también forma parte de mi historia.
Pan de maíz (Recetas que no heredé)
Qué
2 tazas de harina de maíz
1 taza de harina de trigo
3 huevos
2 cucharaditas de polvo de hornear
1/2 cucharadita de bicarbonato
3 tazas de leche
1/2 cucharadita de sal
1 1/2 taza de azúcar parda
1/3 taza de aceite
Canela al gusto
Anís al gusto
Pasas al gusto
Cómo
Precalienta el horno a 350°F (175°C).
Mezcla la harina de maíz, la harina de trigo, el polvo de hornear, el bicarbonato, la sal, la canela y el anís.
En otro recipiente mezcla los huevos, la leche, el azúcar parda y el aceite.
Incorpora los ingredientes líquidos a los secos y mezcla hasta obtener una masa homogénea. Agrega las pasas.
Vierte la mezcla en dos moldes para pan o en un molde rectangular grande tipo lasaña.
Hornea de 45 a 55 minutos a 350°F (175°C), o hasta que al insertar un palillo en el centro salga limpio.
Deja enfriar ligeramente antes de servir. A mi me gusta con un poco de azúcar pulverizada y canela.





