Muslos de pollo con papas al ajo en un solo sartén
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Hay recetas que parecen que hiciste muchísimo más trabajo del que realmente hiciste, y esta es una de ellas.
Estos muslos de pollo con papas comienzan en la estufa y terminan en el horno, todo en el mismo sartén. El pollo queda doradito por fuera y jugoso por dentro, mientras las papas se cocinan debajo absorbiendo el sazón, la grasita del pollo y todo lo bueno que va quedando en el fondo del sartén.
Y honestamente, las papas posiblemente sean mi parte favorita.
Es una receta perfecta para un almuerzo de domingo, pero suficientemente sencilla para hacerla cualquier día que quieras poner algo en el horno y olvidarte de ello por un rato.
¿Por qué funciona esta receta?
El truco está en ir construyendo sabor en el mismo sartén.
Primero doramos los muslos para desarrollar color y sabor. Los retiramos y, mientras están reservados, aprovechamos todo lo que dejaron atrás para comenzar a dorar las papas.
Luego vuelve el pollo, agregamos un poquito de líquido para recuperar hasta la última gota del sazón y todo termina de cocinarse junto en el horno.
El pollo va soltando sus propios jugos mientras se cocina, las papas los absorben y tú terminas con un plato que sabe a muchísimo más trabajo del que realmente hiciste.
Muslos de pollo con papas al ajo en un solo sartén
Qué
Para el pollo
* 5–6 muslos de pollo con piel y hueso
* 2 cucharadas de ajo en pasta
* 2 cucharadas de salsa de soya
* 1 cucharada de orégano seco
*1 cdita de paprika
*1 cdita de cebolla en polvo
* Sal y pimienta al gusto
* 4 cucharadas de mantequilla
Para las papas
* 1½ lb de papas, cortadas en trozos
* 1 cucharada de aceite de oliva
* 1 cucharada de ajo en pasta
* Sal y pimienta al gusto
Para terminar
* ½ taza de agua
* Perejil fresco picado
Preparación
1. Sazona el pollo
Precalienta el horno a 200 °C.
Coloca los muslos de pollo en un bowl y agrega el ajo en pasta, la salsa de soya, el orégano, sal y pimienta. Mezcla muy bien hasta cubrirlos completamente con el sazón.
No botes ni laves ese bowl cuando saques el pollo. Lo vamos a utilizar más adelante para aprovechar todo el sazón que quede ahí.
2. Dora los muslos
Calienta a fuego medio-alto un sartén grande de acero inoxidable o cualquier sartén apto para horno.
Coloca los muslos con la piel hacia abajo y déjalos cocinar sin moverlos constantemente hasta que desarrollen una piel bien doradita.
Voltea para dorar el otro lado y luego retira completamente el pollo del sartén y resérvalo mientras preparas las papas.
No necesitas que esté completamente cocido en este punto porque terminará de cocinarse en el horno.
3. Dora las papas
Mezcla las papas con el aceite de oliva, el ajo en pasta, sal y pimienta.
Con el pollo todavía reservado fuera del sartén, agrega las papas directamente al mismo sartén donde lo doraste.
Sofríelas durante unos minutos, moviéndolas para que comiencen a dorarse y recojan toda la grasita, los jugos y los pedacitos llenos de sabor que dejó el pollo en el fondo.
No buscamos cocinarlas completamente todavía.
4. Devuelve el pollo al sartén
Cuando las papas hayan tomado un poquito de color, acomoda nuevamente los muslos encima de las papas, dejando la piel hacia arriba.
Agrega ½ taza de agua al mismo bowl donde sazónaste y reservaste el pollo. Mezcla bien para recoger todo el ajo, la salsa de soya, el orégano y los juguitos que quedaron en el fondo.
Vierte ese líquido en el sartén, principalmente alrededor de las papas.
No te preocupes si parece poco líquido: el pollo también soltará sus propios jugos mientras termina de cocinarse.
Finalmente, reparte las 4 cucharadas de mantequilla sobre los muslos.
5. Termina en el horno
Lleva el sartén destapado al horno precalentado a 200 °C durante 40–45 minutos, o hasta que el pollo esté completamente cocido y las papas estén suaves al pincharlas.
Mientras todo se cocina junto, las papas van absorbiendo los jugos del pollo y todo el sabor que construimos desde el principio en el sartén.
6. Perejil y a comer
Retira del horno y termina con bastante perejil fresco picado.
Y ya.
Tienes pollo jugoso, piel doradita y unas papas llenas de sabor. Acompáñalo con una ensalada y tienes la comida completa.
Si no tienes un sartén que pueda ir al horno
No dejes de hacer la receta por eso.
Puedes dorar el pollo y las papas en cualquier sartén y luego transferir todo a una fuente apta para horno. Asegúrate de pasar también todos los jugos y pedacitos que hayan quedado en el sartén: ahí hay demasiado sabor para desperdiciarlo.
Hazla tuya
Puedes agregar cebolla en gajos junto con las papas, terminar con un chorrito de limón, cambiar el perejil por cilantro o agregar paprika al sazón del pollo.
Lo importante es mantener la técnica base: dora primero el pollo, retíralo, aprovecha todo ese sabor para dorar las papas y luego termina ambos juntos en el horno.




