Catibías de Yuca Rellenas de Bacalao Noruego con Salsa de Aguacate y Cilantro
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El año pasado pasé una semana en Noruega y, si algo me llevé de ese viaje, además de muchísimo Bacalao Noruego, fue descubrir que los noruegos se parecen a nosotros bastante más de lo que uno pensaría.
Porque sí, uno puede tener esta idea de que son gente seria, reservada y que vive feliz con temperaturas que para una dominicana deberían ser ilegales. Pero estando allá descubrí otra cosa: a los noruegos también les gusta juntarse, compartir, aprovechar el buen tiempo y, por supuesto, comer rico.
Yo viajé en marzo y recuerdo perfectamente uno de los días en que la temperatura subió a unos 15 °C. Para mí seguía haciendo un frío del diablo. Para ellos aquello estaba buenísimo. Había gente afuera, disfrutando el sol y aprovechando cada oportunidad de salir.
De hecho, esa conexión con estar afuera y disfrutar juntos forma parte de la cultura noruega. Tienen hasta palabras para describirlo: friluftsliv habla de su relación con la vida al aire libre y kos de esos momentos sencillos de bienestar, calidez y disfrute, muchas veces compartidos con la gente que uno quiere.
Y después de verlos vivir el fútbol con ese mismo gozo y esa misma chulería, confirmé mi teoría: los noruegos tienen un chin de latinos y ellos todavía no lo saben.
Así nació este invento.
Una receta que junta literalmente los dos mundos: catibías hechas con yuca dominicana, rellenas de Bacalao Noruego guisado y servidas con una salsa fresca y cremosa de aguacate y cilantro.
Porque aunque República Dominicana y Noruega estén a miles de kilómetros de distancia, hay algo en lo que sí estamos de acuerdo: la comida buena se disfruta más cuando se comparte.
Catibías de Yuca Rellenas de Bacalao Noruego con Salsa de Aguacate y Cilantro
Utensilios
Procesador de alimentos o guayo
Paño de cocina limpio
Colador o cedazo
Caldero o sartén de fondo grueso
Sartén o caldero profundo para freír
Rodillo
Cortador redondo, bowl pequeño o plato
Licuadora, procesador de alimentos o batidora de inmersión
Papel absorbente
Ingredientes
Para la masa de yuca
3 lb de yuca, pelada
3 cucharadas de aceite
½ cucharadita de bija
Sal, al gusto
Agua tibia, cantidad necesaria
Aceite suficiente para freír
Para el Bacalao Noruego guisado
½ lb de Bacalao Noruego
2 cucharadas de aceite de oliva
½ cebolla, finamente picada
½ pimiento rojo, finamente picado
¼ pimiento verde, finamente picado
2 cucharadas de cilantro fresco, picado
2 dientes de ajo, triturados
1 cucharadita de orégano
¼ cucharadita de pimienta negra
2 cucharadas de pasta de tomate
½ taza de tomates picados
¼ taza de agua
2 cucharadas de ron dominicano
Para la salsa de aguacate y cilantro
½ aguacate
¼ taza de aceite de oliva
1 puñado de cilantro fresco
Jugo de 1 limón verde
2 dientes de ajo
Sal, al gusto
Pimienta negra, al gusto
Preparación
1. Desala el Bacalao Noruego
Coloca el Bacalao Noruego en un recipiente y cúbrelo completamente con agua fría.
Lleva a la nevera durante 24 horas, cambiando el agua cada 6 a 8 horas. Una vez desalado, escurre bien y desmenuza.
Importante: no te saltes este paso ni intentes acelerarlo. Darle tiempo al bacalao para desalarse correctamente ayuda a conseguir un mejor balance de sal y una textura mucho más agradable.
2. Prepara el Bacalao Noruego guisado
Calienta 2 cucharadas de aceite de oliva en un caldero o sartén a fuego medio.
Agrega la cebolla, los pimientos, el cilantro y el ajo. Sofríe durante 3 a 4 minutos, hasta que los vegetales comiencen a suavizarse.
Incorpora la pasta de tomate, los tomates picados, el orégano y la pimienta negra. Cocina durante 2 minutos más.
Agrega el Bacalao Noruego desmenuzado junto con ¼ taza de agua. Mezcla bien, tapa y cocina durante 5 minutos para que todos los sabores se integren.
Termina con las 2 cucharadas de ron dominicano y cocina durante 1 minuto adicional.
Para esta receta queremos un guiso con muy poco líquido, así que si todavía ves bastante salsa en el fondo, déjalo cocinar destapado unos minutos más para que reduzca.
Retira del fuego y deja refrescar antes de rellenar las catibías.
3. Prepara la masa de yuca
Calienta las 3 cucharadas de aceite junto con la bija a fuego bajo durante unos minutos, hasta que el aceite tome su color característico. Cuela y reserva.
Procesa la yuca pelada en un procesador de alimentos hasta que quede bien fina. Si no tienes procesador, también puedes rallarla utilizando la parte fina de un guayo.
Trabajando en pequeñas cantidades, coloca la yuca procesada sobre un paño de cocina limpio y exprime muy bien para retirar la mayor cantidad posible de líquido y almidón.
Pasa la yuca exprimida por un colador o cedazo para conseguir una textura fina y uniforme.
Coloca la yuca en un caldero o sartén de fondo grueso y cocina a fuego medio-bajo, moviendo constantemente, hasta que comience a cocinarse y se forme una mezcla grumosa que empieza a unirse.
Retira del fuego y deja refrescar solamente hasta que puedas manipularla con las manos.
Agrega el aceite de bija y sal al gusto.
Ahora viene una parte importante: hay que amasar.
Amasa durante aproximadamente 5 a 10 minutos, hasta conseguir una masa suave, manejable y suficientemente flexible para extenderla sin que se desbarate. Si mientras amasas notas que necesita humedad, agrega un poquito de agua tibia a la vez.
4. Forma y rellena las catibías
Divide la masa en porciones manejables y extiéndela con un rodillo.
Utiliza un cortador redondo, un bowl pequeño, un plato o cualquier objeto circular del tamaño que quieras para cortar la masa.
Coloca un poco del Bacalao Noruego guisado en el centro de cada círculo, dejando suficiente espacio alrededor para poder sellarlo.
Aquí está uno de los trucos más importantes de toda la receta: intenta llevarte la menor cantidad posible de líquido junto con el relleno. Puedes escurrir ligeramente cada cucharada de bacalao antes de colocarla sobre la masa.
Un relleno demasiado húmedo puede ablandar la masa y hacer que la catibía sea más difícil de cerrar o que se abra al freír.
Dobla cada círculo por la mitad para formar una media luna y presiona bien los bordes hasta sellarlos completamente.
5. Fríe las catibías
Calienta suficiente aceite para freír en un caldero o sartén profundo.
Cuando esté caliente, agrega las catibías en tandas, sin llenar demasiado el sartén.
Fríe hasta que estén doraditas y crujientes por ambos lados.
Retira del aceite y coloca sobre papel absorbente.
6. Prepara la salsa de aguacate y cilantro
Coloca el aguacate, el aceite de oliva, el cilantro, el jugo de limón, el ajo, la sal y la pimienta en una licuadora, procesador de alimentos o recipiente alto para utilizar una batidora de inmersión.
Procesa hasta conseguir una salsa cremosa y uniforme.
Prueba y ajusta con más limón, sal o pimienta según tu gusto.
Para servir
Sirve las catibías calientes, recién fritas, con la salsa de aguacate y cilantro al lado para dippear o por encima si eres de los míos y quieres salsa en cada mordida.
Por fuera tienes esa masa de yuca doradita y crujiente; por dentro, el Bacalao Noruego guisado con sus vegetales, tomate y ese toquecito de ron dominicano; y la salsa de aguacate aporta la parte fresca y cremosa.
Y ahí está el invento completo: un poquito de Noruega, un muchísimo de República Dominicana y una receta hecha para poner en el medio de la mesa y compartir.
Un último tip
Puedes preparar el Bacalao Noruego guisado con anticipación y guardarlo en la nevera. De hecho, para rellenar las catibías es ideal que esté completamente frío y con poco líquido.
Así que aquí te dejo mi último invento: catibías de yuca dominicana rellenas de Bacalao Noruego, demostrando que aunque nuestros dos países estén a miles de kilómetros de distancia, la comida buena se disfruta más cuando se comparte.




