Para el cumpleaños de Stella había una petición muy específica: ella quería pasta cremosa con queso.
Y bueno, si la cumpleañera pide pasta cremosa con queso, hacemos pasta cremosa con queso.
Esta fue la pasta que preparé para su cumpleaños y terminó siendo exactamente el tipo de receta que me gusta cuando tengo mucha gente en casa: es fácil, no tiene ningún proceso complicado, le gusta prácticamente a todo el mundo y, MUY importante cuando estás cocinando para un grupo, se puede multiplicar sin tener que hacer cálculos rarísimos.
La receta que les dejo aquí es para 1 libra de pasta, pero para el cumpleaños de Stella yo hice 4 libras. Literalmente multipliqué todo por cuatro y funcionó perfectamente.
Tenemos pollo bien sazonado, una salsa cremosa con parmesano de verdad y todos esos juguitos que deja el pollo y que, por favor, NO vamos a desperdiciar.
Es cremosa, cheesy, fácil y un crowd pleaser total.
Pasta cremosa con pollo y parmesano
Ingredientes
Para el pollo
1 lb de pechuga de pollo, cortada en trozos pequeños
1 cdta de sal
½ cdta de pimienta negra
1 cdta de ajo en polvo
1 cdta de cebolla en polvo
1 cdta de paprika
1 cdta de sazón italiano
1 cda de aceite de oliva
Para la pasta
1 lb de pasta
2 cdas de mantequilla
½ cebolla amarilla, picada bien chiquitica
2 dientes de ajo, picados bien chiquiticos
1½ tazas (aprox. 360 g) de crema de leche
1 taza (aprox. 240 g) de leche evaporada
75 g de queso parmesano recién rallado, más extra para terminar
½ taza del agua de cocción de la pasta, más si es necesario
Perejil fresco picadito, para terminar
Sobre el sazón italiano
Cuando digo sazón italiano me refiero a la mezcla seca que normalmente encontramos como Italian seasoning: generalmente una combinación de orégano, albahaca, tomillo, romero y otras hierbas secas.
Puedes comprar la mezcla ya preparada o utilizar una combinación de las hierbas secas que tengas en casa. Aquí no hay que complicarse.
Cómo hacerla
Pon a hervir abundante agua con sal y cocina 1 lb de pasta siguiendo las instrucciones del paquete hasta que esté al dente.
Antes de escurrirla, reserva por lo menos ½ taza del agua de cocción de la pasta. Si sabes que vas a recalentar la salsa o quieres tener un poquito de margen para ajustar la consistencia, guarda más. Escurre la pasta y reserva.
Mientras se cocina la pasta, sazona 1 lb de pechuga de pollo con 1 cdta de sal, ½ cdta de pimienta negra, 1 cdta de ajo en polvo, 1 cdta de cebolla en polvo, 1 cdta de paprika y 1 cdta de sazón italiano.
Calienta 1 cda de aceite de oliva en una olla grande a fuego medio-alto. Agrega la pechuga de pollo sazonada y cocina hasta que esté doradita por fuera y completamente cocida.
Retira el pollo de la olla y colócalo en un plato o recipiente. Y aquí hay algo importante: no botes absolutamente nada de los jugos que vaya soltando mientras reposa. Todo eso va a volver a la pasta.
En la misma olla donde cocinaste el pollo, baja el fuego a medio y agrega 2 cdas de mantequilla.
Cuando la mantequilla se derrita, agrega ½ cebolla amarilla picada bien chiquitica y sofríe hasta que esté suave y translúcida.
Agrega los 2 dientes de ajo picados bien chiquiticos y cocina durante unos 30 segundos, solamente hasta que comiencen a oler deli. No queremos que el ajo se queme.
Agrega 1½ tazas de crema de leche y 1 taza de leche evaporada. Mezcla bien, raspando el fondo de la olla para incorporar todo lo bueno que quedó de cocinar el pollo.
Deja que la mezcla caliente suavemente, sin dejar que hierva agresivamente.
Agrega los 75 g de queso parmesano recién rallado y mezcla a fuego bajo hasta que el queso se derrita y tengas una salsa cremosa y uniforme.
Aquí sí: parmesano de verdad. Compra un pedazo y rállalo. No estamos hablando del parmesano que viene pulverizado en un pote porque no se va a comportar igual dentro de la salsa.
Agrega la 1 lb de pasta cocida junto con aproximadamente ½ taza del agua de cocción que reservaste y mezcla hasta que toda la pasta esté bien cubierta con la salsa.
Devuelve a la olla el pollo cocido junto con TODOS los jugos que haya soltado mientras reposaba. Mezcla nuevamente y deja cocinar todo junto durante uno o dos minutos, hasta que el pollo vuelva a calentarse y la salsa tenga la consistencia que quieres.
Recuerda que la salsa seguirá espesando mientras reposa. Si la sientes demasiado espesa, agrega un poquito más del agua de cocción de la pasta.
Termina con más queso parmesano recién rallado y un poquito de perejil fresco picadito por arriba. El perejil es principalmente chulería, pero una chulería necesaria.
Y listo.
¿La puedo preparar con anticipación?
Sí, y de hecho así fue que yo lo hice para el cumpleaños de Stella.
Puedes preparar con anticipación toda la salsa con el pollo y dejarla lista. Así no tienes que estar haciendo una salsa desde cero justo antes de que llegue todo el mundo.
Cuando se acerque el momento de servir, cocina la pasta para que esté recién hecha y, MUY importante, reserva una buena cantidad del agua de cocción antes de escurrirla.
Calienta nuevamente la salsa con el pollo a fuego bajito. Es completamente normal que, después de reposar, esté bastante más espesa de como la dejaste.
Agrega la pasta recién cocida directamente a la salsa caliente y ve incorporando un poco del agua de cocción de la pasta mientras mezclas. Esa agua ayuda a soltar nuevamente la salsa, devolverle su cremosidad y hacer que se adhiera bien a toda la pasta.
Agrégala poco a poco hasta llegar a la consistencia que quieres. No queremos convertir la salsa en sopa, simplemente devolverle esa textura cremosa que tenía cuando la acabamos de preparar.
Y especialmente si estás haciendo esta receta para mucha gente, esto te simplifica muchísimo la vida. Puedes tener adelantada la parte que toma más tiempo y dejar para el último momento solamente cocinar la pasta, recalentar la salsa, mezclar y terminar con parmesano y perejil.
La pasta que hice para el cumpleaños de Stella
Esta receta está escrita utilizando 1 libra de pasta porque es una cantidad mucho más razonable para preparar en casa cualquier día.
Pero una de las razones por las que quería dejarla en el blog es porque funciona MUY bien cuando tienes que cocinar para mucha gente.
Para el cumpleaños de Stella yo necesitaba hacer 4 libras de pasta, así que no cambié la receta ni inventé un método diferente: multipliqué todo por cuatro.
Eso significó 4 lb de pasta, 4 lb de pollo, 6 tazas de crema de leche, 4 tazas de leche evaporada, 300 g de parmesano y así sucesivamente.
Y ya.
Puedes hacer dos veces la receta, tres veces, cuatro veces, dependiendo de la cantidad de gente que tengas que alimentar. El proceso sigue siendo básicamente el mismo.
Entre que puedes multiplicarla fácilmente y que puedes tener la salsa y el pollo preparados con anticipación, es de esas recetas que meten mano para un cumpleaños, una reunión familiar o cualquier día que tengas mucha gente en casa.
Además, es pasta cremosa con pollo y mucho queso.
Es difícil quejarse de eso.





