Hay comidas que uno no sabe exactamente de dónde salieron. No recuerdo quién hizo estos sanduichitos por primera vez, ni tengo una historia de una receta escrita a mano que pasó de generación en generación. Lo que sí sé es que cuando yo era chiquita, estos eran, para mí, los sanduichitos de cumpleaños.
No sandwiches. No mini sandwiches. Sanduichitos de cumpleaños.
Aparecían en cumpleaños, reuniones familiares y mesas de picadera. Pan blanco sin orillas, cortado en triangulitos y relleno de una mezcla cremosa de jamón, queso y pimiento morrón que yo podía reconocer inmediatamente.
No sé si eran una cosa específicamente de mi generación, si se hacían en todas las casas o si simplemente yo coincidí con ellos demasiadas veces, pero en mi cabeza estaban directamente relacionados con una celebración. Si había una bandeja de estos, había cumpleaños.
Y ahora que me tocó a mí hacerlos, obviamente tenía que dejar la receta por aquí.
Son absurdamente fáciles. Todo va al procesador hasta convertirse en una mezcla cremosa, untamos entre dos panes, quitamos las orillitas y cortamos en triangulitos. Ya.
Saben exactamente a lo que tienen que saber: a cumpleaños.
Sanduichitos de cumpleaños
Ingredientes
8 oz de jamón
8 oz de queso cheddar
4 oz de queso crema, a temperatura ambiente
1 pimiento morrón rojo asado, bien escurrido, aproximadamente 4 oz
2 oz (¼ taza) de leche entera
Pan blanco de molde
Puedes usar un pimiento morrón asado de los que vienen en lata o frasco, bien escurrido, o puedes asar tu propio pimiento en casa.
Cómo prepararlos
Agrega al procesador las 8 oz de jamón, 8 oz de queso cheddar, 4 oz de queso crema y 1 pimiento morrón rojo asado y bien escurrido.
Procesa hasta que el jamón, queso cheddar, queso crema y pimiento morrón estén bien triturados y comiencen a formar una mezcla uniforme.
Agrega poco a poco las 2 oz (¼ taza) de leche entera, procesando hasta conseguir una mezcla cremosa y fácil de untar. Dependiendo del jamón y de qué tan húmedo esté el pimiento morrón, puede que no necesites utilizar toda la leche. Queremos una mezcla suave y cremosa, pero no líquida.
Corta las orillas del pan blanco de molde.
Unta una cantidad generosa de la mezcla de jamón, queso cheddar, queso crema y pimiento morrón sobre una rebanada de pan blanco. Coloca otra rebanada encima y presiona ligeramente para distribuir bien el relleno.
Corta cada sanduichito diagonalmente para formar los clásicos triangulitos.
Repite con el resto del pan blanco y la mezcla de jamón y queso hasta terminar.
Sobre el pimiento morrón
Aquí puedes complicarte tanto o tan poco como quieras.
Puedes asar un pimiento morrón rojo en casa, pelarlo y utilizarlo para la receta. Pero los pimientos morrones asados que vienen en lata o frasco funcionan perfectamente. Solo asegúrate de escurrirlo muy bien antes de llevarlo al procesador para no agregar demasiado líquido a la mezcla.
Y, siendo una receta que para mí vive completamente de la nostalgia, usar el de lata o frasco hasta tiene sentido. Esto no tiene que ser gourmet. Tiene que saber a sanduichito de cumpleaños.
Hazlos tuyos
Esta es la versión que yo recuerdo: jamón, cheddar, queso crema y pimiento morrón. Y precisamente porque quería que supieran a esos sanduichitos, no sentí ninguna necesidad de ponerme a modernizarlos.
Puedes cambiar el tipo de jamón, utilizar el cheddar que normalmente compras o ajustar ligeramente la cantidad de leche dependiendo de la consistencia de tu mezcla.
Pero hay tres cosas que, para mí, no se negocian: pan blanco, quitarle las orillitas y cortarlos en triangulitos.
Porque si no vienen en triangulitos, ¿son realmente sanduichitos de cumpleaños?
EL truco para que los sanduichitos se mantengan suavecitos
Y ahora sí, probablemente el tip más importante de toda esta receta.
El pan blanco sin orillas se reseca rapidísimo y, cuando estamos haciendo sanduichitos para un cumpleaños, probablemente no los estamos armando cinco minutos antes de servirlos. Queremos poder prepararlos con tiempo y que cuando llegue el momento de ponerlos en la mesa sigan igual de suaves y ricos.
Si estás haciendo pocos, puedes utilizar un pincel de cocina para pasar un poquito de leche por fuera del pan una vez tengas los sanduichitos armados. No queremos mojarlos ni empaparlos, simplemente pasar una capa muy ligera de leche sobre el pan.
Pero seamos honestos: cuando yo hago sanduichitos de cumpleaños, usualmente estoy haciendo MUCHOS. Y para eso tengo un método muchísimo más práctico.
En el fondo del recipiente donde vas a guardar los sanduichitos, coloca una servilleta de papel humedecida con leche. No tiene que estar chorreando, simplemente bien húmeda.
Coloca encima una capa de sanduichitos. Antes de agregar la próxima capa, coloca otra servilleta humedecida con leche y continúa alternando sanduichitos y servilletas hasta terminar.
Tapa muy bien el recipiente y mantenlos así hasta el momento de servir.
Las servilletas húmedas ayudan a mantener la humedad dentro del recipiente y hacen que el pan se quede suavecito mientras espera su momento en la mesa.
Y ese, para mí, es el verdadero secreto de los sanduichitos de cumpleaños.





